Malos vientos soplan para Cataluña y, los cuales enlodarán al resto de España, ante la eminente sentencia del Tribunal Constitucional. Ante la llegada del otoño, los principales caciques políticos catalanes, realizan acopio de leña para hacer frente a la antesala del duro invierno con el único objetivo de no saber encajar como hombres y pueblo, la respuesta de un NO, a el nombre de Nación dentro de otra Nación.
Ante mi deseo de no faltar el respeto a nadie, e intentar ser lo más objetivo posible, intentaré explicarles a estos señores que rigen el destino del pueblo catalán, la inexistencia de ninguna Nación absolutamente independiente y, sin arraigos de ningún tipo con la primera, dentro de la Nación nodriza.
Cataluña, puede independizarse, y soltar su lastre y anexión de España, a pesar de no ser tan necio para no saber que aporta más que recibe, pero deberá hacerlo sola y crear una bandera auténticamente suya, lo mismo que un escudo. Las canciones y los poemas sobre los cuatro ríos de sangre quedan muy bonitos si fuesen ciertos. Ni poseen bandera ni escudo alguno, simplemente todo usurpado, y su historia, como decía Manuel Machado que, la verdad puede ser inventada. Baste citar que Badajoz, tras la guerra fratricida española, el franquismo aniquiló o asesinó a cuatro veces más que catalanes. En Valencia más del doble, pero se han sentido perseguidos y maltratados erigiéndose en únicos mártires. Han edificado una historia mendaz a su medida y, se la han creído, pero la mentira tan sólo consigue engañar a la verdad, y su ESTATUT se basa en embustes avarientos de algo que se posee o se debe raquear.
Para ser una nación independiente y, desear que se imponga el idioma catalán en toda España, tienen que ser muy atrevidos y demasiado ignorantes por parte de un pueblo sin apenas historia intelectual y artística, al margen de su posterior y actual culturización.
Poseemos más derechos institucionales basados en la veracidad, otras regiones; basta citar a Castilla, León, Aragón, Valencia, Andalucía, Galicia, etcétera.
Metidos en una tesitura como ésta, Valencia puede y posee sus derechos avalados a través de su historia para ser Reino dentro del marco de una Monarquía Orgánica, pero sencillamente, poseemos más trellat que seny ellos.
Desde estas palabras veraces, tan sólo desde mi verdad, los políticos catalanes, llevan demasiado tiempo emponzoñando el ambiente, de cierta estabilidad política española. Como dicen en Francia, no deben expulsar un pedo por encima del codo y, Cataluña es una mascletá perenne de éstos.
Sus amenazas ante un posible fallo en contra de un ESTATUT, votado por el 25 % de los catalanes, son una desvergüenza ante la falta de acato a la democracia, tolerancia, respeto y educación. Pero un servidor les invita a esa separación total de España, y a que los catalanistas de todo el mundo acudan allí en busca de trabajo y cobijo. Igualmente los invito a que le soliciten a Francia la devolución del Rosellón y parte de la Cerdaña, y que inviten a Andorra a formar parte de la nación catalana, para a partir de ese momento saber lo que es ser corridos a guarrazos y despreciados.
Me pregunto, cuántos premios Nobel poseen, cuántos escritores de renombre internacional, cuantos pintores al margen de Dalì, cuántos escultores y arquitectos con obra por todo el mundo…, para qué seguir. Que se fijen en esa Andalucía a la que aborrecen: Velázquez, Murillo, Picasso, Julio Romero…en pintura. En literatura, los hermanos Machado, los Quintero, Gustavo Adolfo Becker, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca y, un larguísimo etcétera.
¿Qué decir de los castellanos Lope de Vega, Cervantes, el ingenioso y glorioso Quevedo, Calderón de la Barca, Jorge Manrique…?
En Valencia, a Blasco Ibáñez, Azorín, Ausias March, y al cual se apropian como suyo a falta de poseer tan poco, cuando nació en Gandía y murió en Valencia. Escultores como Benlliure; pintores como José de Ribera y que firmaba añadiendo: “el español de Xátiva”. Juan de Juanes, de La Font de la Figuera, Segrelles de Albaida, Sorolla…, Calatrava arquitecto universal, dos papas, José Iturbe, Concha Piquer y tantos más.
Señores políticos catalanes, más respeto, mayor tolerancia y exigencia para crecer dentro de España o largarse lo más lejos posible y, que en Valencia, al poseer dos superlativos de lejos, los envío allá donde los portará el segundo de ellos.
Como verán, ni una sola alusión al pueblo catalán, al que respeto y admiro.
Capricho.
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