PAÍSES CATALANES
Hoy, ya ayer, oí a un periodista catalán hablar de los países catalanes con la mayor naturalidad del Mundo, sin venir a cuento, ya que se debatía la prohibición de los toros en Cataluña con pucherazo incluido.
Si los valencianos no nos posicionamos con fortaleza y unión, ante un posible gobierno del PSPV; lo que es lo mismo: “Partido socialista del País Valenciano”. Nuestra tierra valenciana, ésta por la que los valencianos setentones y otros muchos hemos luchado con denuedo, se convertirá en una vulgar Hungría dentro del malamente llamado Imperio Austro Húngaro.
Miremos dónde está hoy Hungría, y veamos cuántos años lleva Austria en la élite de Europa. El pueblo húngaro, culto como pocos, tardará al menos veinticinco años en equiparase al resto de los países que componen la UE.
Valencia y los valencianos, debemos alejarnos de cualquier gobierno zapateril, capaz de vendernos por treinta monedas de latón a los catalanes. Él vive a los pies de los caballos de Cataluña, les lava los pies y se los besa con reverencia servil. Sin embargo, el muy estúpido, no se entera de que en cuánto Cataluña alcance lo máximo del ESTATUT, lo dejarán de lado. Justo cuando ya no les sirva. Igual que se arroja una colilla en un cenicero: Aplastándolo.
Para mí, se acabaron las marcas blancas y sin identificación desde hace varios años, junto con reiteradas protestas en muchos establecimientos y, siempre por escrito. Los catalanes, deben soportar que se les marque la piel con el fuego del hierro candente cual vulgares terneros. Pero, no sólo, por parte de La Comunidad Valenciana, sino con la unión “anti catalanista” de toda España.
Esto que propongo, no debe sonar ni a venganza y mucho menos a odio. En mí, no cabe esa palabra. La regla de tres o la prueba del nueve son muy sencillas. Cataluña, desprecia y desprestigia todo lo español, y lo realiza desde su falta de libertad. Partidos nacionalistas, son sinónimos de partidos nacional socialistas: “Nazismo y extrema derecha”, ¿les suena?
En esto se ha convertido Cataluña, en una tierra, en la que la tiranía de los nacionalistas impone sus leyes, con o sin el consentimiento del pueblo. Entretanto, su presidente Montilla, como vulgar charnego, y por si acaso, lleva a sus trillizas a El Colegio Alemán. Allí, las niñas, estudian todas las asignaturas en alemán, y les dan una hora a la semana de catalán y tres de inglés.
Hoy, y van demasiadas veces, se ha demostrado que en un estado democrático el pueblo no participa en la aprobación de las leyes. Todo se reduce a un tejemaneje entre bastidores, y, donde los representantes del Parlamento de diferentes partidos se intercambian cromos a cambio de componendas inconfesables.
Sin embargo, hay algo mucho más grave, todo esto se ha realizado, con la connivencia y el complot de Zapatero, y de todos sus secuaces que tienen la obligación de seguirle. ¡Oh, eso o a la calle! Ya lo dijo José Blanco alto y claro: “Para ser ministro con Zapatero, no se necesita ningún currículo vitae. Basta con pertenecer al partido, serle fiel y no contradecirlo nunca”. Seguramente que, lo del currículo vitae, iba por él, ya que éste, muy instruido no posee ni el bachillerato elemental, y cómo éste, muchos de sus compañeros de viaje.
Todos juntos, son los que rigen el devenir de España, pero, siempre a las órdenes de Cataluña. ¡Así nos va!
La unión de toda España en contra de Cataluña se hace necesaria. No hay mayor desprecio que no hacer aprecio. Justo lo que el pueblo catalán está realizando con el resto de España.
Por favor, ruego que si así lo hacemos todos en comunión, Cataluña a partir de ya, no vale “Un duro sevillano”.
¡Valor y a por ellos, que son pocos, ruines, mezquinos y raqueros!
Capricho.
José Pardo nace y convive con la extrema pobreza, pero muy alejado de la miseria. Tras pasar sus primeros años de vida en Bétera, montados en un carro de su abuelo paterno, se traslada con sus padres y hermana, y los pocos enseres con los que contaban, a una finca donde ejercerán como personal doméstico al servicio de unos grandes señores.

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